Multitudinaria congregación en Popayán para honrar a las víctimas y defender la vida
“Hoy el Cauca se arrodilla, está de pie, abrazando a sus víctimas, rodeando a estas 21 familias que cargan un dolor infinito. Estamos aquí para decirles que no están solas, que su duelo es nuestro, que su ausencia nos duele como propia y que no descansaremos hasta que este territorio deje de ser escenario de muerte”.

El Gobernador del departamento, Octavio Guzmán junto con su equipo de gobierno presidieron junto a alcaldes, diputados y ciudadanía en general un homenaje póstumo donde se rechazó la violencia, se elevó una plegaria y se honró la memoria de las 21 víctimas del ataque terrorista del pasado 25 de abril sobre la vía Panamericana, invocando la unidad, la defensa de la vida y la esperanza de los caucanos.
En el Parque Francisco José de Caldas, frente a la Gobernación del Cauca, cientos de ciudadanos, líderes sociales, comunidades, voceros de instituciones y servidores públicos vestidos de blanco se congregaron este miércoles en un emotivo acto bajo el lema “El Cauca Unido en solidaridad con las víctimas”, que se convirtió en espacio de encuentro, memoria y acompañamiento para las familias que hoy viven el dolor de la pérdida y la incertidumbre.

“Este momento exige grandeza. Por eso hoy, estamos aquí de blanco, con respeto, con dolor y, sobre todo, con una profunda solidaridad; cada prenda blanca, cada flor y cada luz, simbolizan las vidas que nos fueron arrebatadas, pero también la esperanza que nos negamos a perder. Cada luz encendida es un nombre, es un recuerdo vivo, es un acto de dignidad y resistencia frente a la oscuridad que intenta imponerse”, afirmó el gobernador en un emotivo mensaje llevando la vocería de cerca de un millón seiscientos mil caucanos.

El mandatario expresó que ese doloroso 25 de abril de 2026 se detuvo el reloj de la vida para 21 familias. “La zozobra y el miedo cubrieron a todo un pueblo, se apagaron las sonrisas y la tristeza se instaló en cada rincón del Cauca, pero ese día no sólo perdimos vida, la fecha quedó manchada para siempre en la historia del departamento porque es uno de los hechos más atroces y criminales cometidos contra un pueblo indefenso, contra nuestra población civil, que en un día de mercado transitaba para ganarse el sustento, para encontrarse con sus seres queridos, para seguir adelante con la esperanza intacta”.

A renglón seguido nombró a cada uno de ellos, con profundo respeto y dolor: 16 mujeres y 5 hombres que ese día amanecieron con sueños y proyectos, sin saber que la violencia les arrebataría todo. “Nombrarlos es resistir al olvido. Nombrarlos es reconocer que cada uno tenía una historia, un propósito, una familia que hoy queda rota. Esto no es una cifra más; eran la risa que daba vida a un hogar, el consejo amoroso de una madre, el esfuerzo honesto de cada día, los sueños que apenas comenzaban a florecer, la voz firme de lideresas que sostenían a sus comunidades. Cada uno de ellos era la vida misma en su expresión más sencilla, más digna y más invaluable”, afirmó el gobernador.
En el acto se ofreció un minuto de silencio, un vocero de las iglesias caucanas ofrendó una oración y un mensaje de esperanza a las comunidades del Cauca invocando la fe y la resiliencia como instrumento para continuar en la defensa de la vida como derecho fundamental. Las autoridades presentes y las familias encendieron velas blancas y depositaron flores sobre un altar instalado frente a la puerta principal de la Gobernación del Cauca, que continuará en el lugar para que todo ciudadano honre la memoria y ofrezca una oración por las vidas que se apagaron.

“No hay argumento que legitime el miedo como herramienta, ni la violencia como camino”.
El mandatario llevó la vocería del rechazo profundo de los caucanos frente a este actuar inhumano, irracional y cobarde que ha golpeado a un pueblo noble e indefenso y a familias que no tendrían por qué cargar con el peso de un conflicto que no les pertenece, “porque no existe causa, ideología ni excusa que justifique arrebatar la vida de inocentes. No hay argumento que legitime el miedo como herramienta, ni la violencia como camino”.
“Quienes insisten en la violencia deben saber que el Cauca no se arrodilla ante el terror, que nuestra dignidad es más fuerte que sus armas… Hoy el Cauca está de pie, abrazando a sus víctimas, rodeando a estas 20 familias que cargan un dolor infinito. Estamos aquí para decirles que no están solas, que su duelo es nuestro, que su ausencia nos duele como propia y que no descansaremos hasta que este territorio deje de ser escenario de muerte”
En esta manifestación pacífica y sentida, se invitó a la justicia a actuar prontamente y a la fortaleza y unidad de todos los caucanos en torno al sueño colectivo de paz, bienestar y convivencia que nos merecemos.